Arranque
- Reunión de arranque: servicios que más interesa mover, temporadas, promociones y fechas de la clínica.
- Accesos a Meta Business, a la cuenta publicitaria y a la ficha de Google.
- Calendario de noviembre con las seis piezas, para aprobación.
En esta página recomendamos, a partir de lo que ya aprendimos publicando para la clínica, lo que Dr. Samper necesita para que más familias en Cañas la conozcan, la elijan y agenden por WhatsApp.
Un objetivo principal y las condiciones que tienen que cumplirse para que se sostenga mes a mes.
Que Dr. Samper sea la clínica en la que piensa una familia de Cañas y sus alrededores cuando su mascota necesita algo, con sitio web propio, seis piezas al mes y dos campañas pagadas llevando las consultas a WhatsApp.
Sostener seis piezas mensuales sin saltos. El reconocimiento se acumula con constancia, no con un mes intenso seguido de uno en silencio.
Tener una campaña de reconocimiento encendida todo el mes, para que la clínica la vea gente que todavía no la sigue y que no la está buscando hoy.
Llenar la agenda de castraciones con una campaña propia, medida por las conversaciones que abre en WhatsApp.
Poner en línea un sitio que conteste lo que hoy se pregunta por mensaje: qué servicios hay, a qué hora atienden, dónde quedan y cómo se agenda.
Aparecer en la búsqueda local. Quien escribe «veterinaria cerca» con una mascota enferma en los brazos tiene que encontrar a la clínica primero.
Llevar todo al mismo lugar: el WhatsApp 8951-0303, donde la clínica agenda directamente.
Cuatro públicos que llegan a la clínica por motivos distintos. Cada pieza sabe a cuál de los cuatro le habla.
Acaba de llegar un cachorro o un gatito a la casa y hay una lista de pendientes: vacunas, desparasitación y, más adelante, castración. Todavía no tiene veterinario de cabecera, así que el que gane su confianza ahora la gana por años.
Su perro o su gato ya tiene años y empiezan los chequeos, los exámenes de laboratorio y las radiografías. Busca un médico que conozca la historia de su mascota y que le explique sin apurarlo.
Algo pasó y necesita atención ya. No compara: busca en el teléfono, ve quién está cerca, quién tiene internamiento y quién contesta. Decide en minutos.
Personas y grupos que rescatan, adoptan y promueven la castración. Mueven las campañas en sus grupos y llegan a las actividades de la clínica, como la caminata de aniversario.
La clínica ya tiene marca, paleta y guía de piezas. No hay que inventar una identidad: hay que usarla con constancia y ponerle detrás la prueba de que adentro se trabaja bien.
Nadie le confía su mascota a una clínica que no conoce.
Por eso el contenido muestra a la clínica por dentro antes de pedir la cita: quién atiende, con qué equipo, cómo se trata a cada paciente. Cuando el dueño llega a escribir al WhatsApp, ya sabe con quién está hablando.
Consultorio, laboratorio, rayos X e internamiento: lo que el dueño no ve hasta que lo necesita.
Carruseles que se guardan y se comparten porque resuelven una duda real del dueño.
Un sitio que no depende del alcance de una red ajena y que trabaja en la búsqueda.
Dos campañas con un objetivo cada una: que conozcan la clínica y que agenden la castración.
No hace falta inventar escenas. La consulta, el examen de laboratorio, la radiografía, el paciente que se recupera en internamiento y el que sale de alta moviendo la cola ya pasan todos los días. Es lo único que otra veterinaria no puede copiar.
Los pacientes salen en cámara solo con autorización del dueño, y nunca imágenes con sangre o procedimientos explícitos.
Verticales, grabados en jornada normal. Uno presenta a la clínica —el equipo, un servicio, un caso— y el otro aprovecha un formato o audio del momento para llegar a gente nueva. Son la materia prima de la campaña de reconocimiento.
Cada uno contesta una pregunta que el dueño se hace en la casa: qué vacunas le tocan a mi cachorro, cómo sé si a mi gato le duele algo, qué es mito y qué es verdad sobre la castración. Un carrusel que se guarda vuelve a aparecer; uno que se comparte llega a quien todavía no sigue la cuenta.
Hechas con la guía de piezas que ya usa la clínica: tarjetas naranja y azul, botón de WhatsApp y cierre de marca. Una de las dos es siempre la pieza de la campaña de castración del mes.
El reconocimiento corre todo el mes y hace que la clínica sea conocida antes de que alguien la necesite. La de castración tiene un solo trabajo: abrir conversaciones en WhatsApp de dueños que quieren agendar.
Ficha de Google al día con fotos, horario y servicios; un sitio escrito con los nombres que la gente busca; y reseñas pedidas al dueño que salió contento. Es el tráfico más barato y el que llega con más urgencia.
Todo empuja al mismo lugar, el WhatsApp de la clínica, y las rutas quedan marcadas. Así, al tercer mes la conversación es sobre cuántas citas trajo cada pieza y cada campaña, que es la conversación que sirve.
Seis piezas de producción nueva al mes, repartidas en las cuatro semanas. Las historias de soporte reutilizan material ya grabado, así que no suman al total.
Vertical, grabado en la clínica: el equipo, un servicio, un caso o un formato del momento. Es el material que alimenta la campaña de reconocimiento.
De cuatro a seis láminas que contestan una pregunta del dueño —prevención, señales de alerta, cuidados por edad— y cierran con el WhatsApp para agendar.
Un servicio, una promoción o una fecha especial en una sola imagen. La de la semana 1 es la pieza de la campaña de castración.
Cortes de lo ya grabado, pacientes dados de alta, recordatorios de vacunas y encuestas. Mantienen el perfil vivo entre publicación y publicación.
Total mensual: 6 piezas de producción — 2 reels, 2 carruseles y 2 piezas gráficas.
Trabajo de gestión que no produce una pieza publicable pero sin el cual la cadencia no se sostiene.
Propuesta de las seis piezas con copy y fecha, enviada para aprobación antes de producir.
Media jornada en la clínica, coordinada con la agenda de consultas para no frenar la atención.
Montaje de las dos campañas, cambio de anuncios cuando hay pieza nueva y ajuste de segmentación y presupuesto.
Alcance, interacciones, mensajes recibidos por campaña, tráfico al sitio y costo por conversación.
Media hora para leer el reporte juntos y decidir el enfoque del mes siguiente.
No incluye: producción con actores o locutores contratados, impresión de material físico, ni respuesta de comentarios y mensajes, que sigue a cargo de la clínica.
Cinco páginas. Una red social presta audiencia y la puede quitar; el sitio es lo único que la clínica va a ser dueña de verdad, y es donde se contesta con calma lo que por mensaje se contesta a la carrera.
Qué es la clínica, dónde está y qué resuelve, en los primeros cinco segundos. Los servicios principales, el equipo, el horario y un botón de WhatsApp que sigue visible mientras se baja.
Consulta, vacunación y desparasitación, castración y cirugía, laboratorio, rayos X, internamiento, farmacia y tienda. Cada uno con lo que incluye y cuándo hace falta, escrito para que también lo encuentre quien lo busca en Google.
Página propia para la campaña: cómo es el procedimiento, cómo se prepara a la mascota, cuidados después y cómo agendar. Es el destino de la pauta de castración y responde las dudas antes de que lleguen al WhatsApp.
Quiénes atienden, con qué equipo y cómo trabajan. Fotos reales de las instalaciones y de las personas. Es la página que convierte al que todavía está decidiendo a quién confiarle su mascota.
Dirección con mapa, horario, teléfono, WhatsApp y qué hacer en caso de urgencia.
Sitio a la medida sobre la marca actual de la clínica, funcionando igual en teléfono y en computadora.
Redacción de las cinco páginas y fotos tomadas en la jornada de grabación del mes 1.
Títulos, descripciones y datos estructurados por servicio, más la ficha de Google enlazada.
Google Analytics y píxel de Meta instalados desde el primer día, con los clics a WhatsApp marcados como conversión.
El dominio se registra a nombre de la clínica y es propiedad del cliente. Hospedaje aproximado de ₡7.000 al mes y dominio de ₡10.000 al año, ambos a cargo del cliente.
Cambios de texto, precios, horarios y fotos mientras el servicio mensual esté activo.
No incluye: sistema de citas en línea, tienda en línea ni pasarela de pagos, expediente de pacientes, ni versión en inglés. Cualquiera de esos se cotiza como ampliación sobre el sitio ya montado.
El primer mes trae la cadencia completa y además el montaje del sitio. Las fases se traslapan a propósito: la pauta de reconocimiento arranca el día 1 con el material que la clínica ya tiene, sin esperar a lo nuevo.
A partir del mes 2 el trabajo entra en ritmo: calendario aprobado en la semana previa, jornada de grabación, publicación de las seis piezas, ajuste de las dos campañas y reporte a mes vencido. Sin fecha de cierre; se renueva mes a mes.
Dos campañas en Meta, cada una con un solo objetivo, ambas dirigidas al radio donde la clínica puede atender. Para que funcionen, la inversión mínima es de ₡30.000 al mes.
Corre todo el mes. Muestra los reels de la clínica a dueños de mascotas de la zona que todavía no la siguen.
Corre los primeros 20 días del mes. Mensajes a WhatsApp con la pieza de castración del mes, con la página del sitio como apoyo.
Lo cobra Meta sobre la pauta.
Lógica: el reconocimiento lleva más porque trabaja todo el mes y su efecto se acumula: es lo que hace que, el día que la mascota se enferme, el nombre ya sea conocido. La castración lleva menos y se concentra en los primeros 20 días porque es una oferta concreta con un público que ya está decidiendo: se llena la agenda del mes y se mide directo en conversaciones. Después de dos o tres meses se sabe cuánto cuesta cada cita y ahí tiene sentido mover el reparto.
La pauta se paga directo a Meta con la tarjeta de la clínica y no pasa por factura de Elemental. Su manejo ya está incluido en el servicio mensual.
Una sola mensualidad. El sitio web va incluido: no hay pago de arranque ni cuotas aparte.
Seis piezas al mes, grabación, sitio de cinco páginas, dos campañas y reporte.
Se factura entre el 20 y el 25 de cada mes y se renueva mes a mes; para terminar basta avisar con treinta días. El dominio es propiedad del cliente: si la relación con Elemental termina, la clínica sigue pagando hospedaje y dominio para mantener el sitio en línea.
La clínica ya hace bien la parte difícil, que es cuidar a las mascotas. Lo que falta es que lo sepa más gente antes de necesitarla, y que el día que la necesite encuentre el WhatsApp a un toque. Eso es lo que esta propuesta se compromete a montar en noviembre y a sostener todos los meses que sigan.